Temazcal: Terapia prehispánica para el cuerpo y la mente
Autor: Jorge Chávez
El temazcal (del náhuatl “temazcalli” que significa “casa de vapor”) es un baño indígena con vapor de agua de hierbas aromáticas, propio de las culturas de México y Centroamérica. Este ritual de purificación/sanación del cuerpo y el espíritu es practicado desde épocas prehispánicas.
Actualmente contamos con la oportunidad de recrear este rito con muchos beneficios para todos los que vivimos y, en algunos casos, “sobrevivimos” en las grandes ciudades entre los contaminantes físicos (basura, partículas de ozono, emisiones de gas) y emocionales (estrés, tensión, depresión). En un lapso comprendido entre 2 horas y media y tres, es posible sentir cómo se elimina de nuestro organismo gran parte de las toxinas.
Pero ¿qué ocurre en un temazcal? Esa es la pregunta más común de quienes no han vivido la experiencia de un temazcal. Lo primero a saber es que el temazcal está construido en forma de bóveda para, en primer lugar, hacer referencia a la cosmología antigua y en segundo término, para remitirnos al útero de la madre.
El pequeño y oscuro espacio nos da la oportunidad de “olvidarnos” del mundo exterior, de cualquier estímulo ajeno a nosotros y de esa manera, mirar hacia nuestro interior para estar en contacto con nosotros mismos.
En la actualidad, el rito de temazcal se puede llevar de distintas maneras, dependiendo el SPA y del guía o temazcalero. Sin embargo, en esencia la secuencia suele ser similar entre uno y otro.
Antes de iniciar el rito es necesario tener dispuesto todo lo que se va a utilizar. Fuera del domo, en un planetario, se acomodan piedras en el centro y alrededor de ellas, caracoles ceremoniales, instrumentos prehispánicos y dos vasijas con incienso.
En el interior del domo se debe tener listo un té que servirá para “hacer el vapor”, éste se prepara con varias hierbas entre las que destacan eucalipto, manzanilla, romero, cáscaras de cítricos, yerba santa, pachuli, entre otras. Se coloca también un recipiente con agua fría, con ésta, el temazcalero podrá hacer compresas de agua para los bañistas que pudiesen sentir mareo o sofocación. Alrededor del área donde se colocan las piedras se acomodan manojos de hierbas que pueden servir para abanicar el vapor y distribuirlo por el domo.
Adicional a esto se prepara un té herbario para tomarse después del baño (se puede preparar con manzanilla, azafrán, palo de Brasil, toronjil, muitle, pirul, jengibre, nuez moscabada o cocolmeca) y una sopa de vegetales o pollo. Con esto se pretende re-hidratar el cuerpo sin ocasionar daños en el organismo con cambios internos bruscos de temperatura.
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