Gringo Gulch es un lugar detenido en el tiempo

Gringo Gulch es un lugar detenido en el tiempo

Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta
1 Abril 2015

Ubicada en la colonia El Cerro desde mediados de la década del siglo XX, es una de las primeras colonias estadounidenses que se estableció en esa parte empinada que domina la vista desde varios puntos de la ladera sobre el extremo superior del río Cuale y atrás de la parroquia de Guadalupe, un interesante lugar que ha forjado su propia historia gracias a las diversas personalidades que ahí han pasado memorables momentos.

Dicha zona fue iniciada por Fernando Romero, uno de los primeros constructores de la zona; por la época y las circunstancias que predominaban en el paradisíaco Puerto Vallarta, todas las construcciones se hicieron a lomo de burro, sobre las nobles bestias se llevaron los materiales de construcción, acompañados por los maestros albañiles que sin ser ingenieros, sí eran muy buenos. Cabe señalar que uno de los burreros más famosos fue el Chicharras o también José Peña.

Una de las primeras construcciones que se hicieron en esta zona conocida como Gringo Gulch, fueron los departamentos Las Campanas, aunque hay muchas casas que tienen una historias de gran interés.

Para llegar a esta lugar es necesario seguir el camino de piedra en subida a la altura del banco HSBC al norte del Río Cuale, o caminando hacia el este por la calle Zaragoza.

En cada caso, se pueden seguir las empinadas escaleras que lo llevan a la esquina de Zaragoza y Miramar, donde se encuentra a la entrada de Gringo Gulch, ahí se pueden disfrutar los sinuosos caminos con pintorescas escenas que aparecen en cada esquina.

Una de las edificaciones más representativas del Gringo Gulch es la Casa Kimberly, que perteneció a Elizabeth Taylor y que se puede reconocer de inmediato, pues todavía tiene un pasaje en forma de arco de color rosa sobre la calle. Dicha finca fue un regalo de Richard Burton a Elizabeth después de contraer matrimonio, aunque como es bien sabido también compró la casa al otro lado de la calle Zaragoza, al remodelarla se construyó una piscina, por lo que se hizo necesario hacer un puente que las uniera, y que se cuenta, es una réplica de "El puente de los suspiros", construido en Venecia, Italia.

Actualmente el lugar es conocido como la Casa Kimberley, aunque por el momento se encuentra cerrada, conociendo la historia de sus habitantes, es posible imaginar la historia de amor de la que fue escenario.

Sin lugar a dudas, el Gringo Gulch es un espacio que guarda una historia muy particular, un lugar detenido en el tiempo, y que forma parte de la identidad de Puerto Vallarta.