Las comunidades rurales de Puerto Vallarta ofrecen un sencillo ambiente campirano

Las comunidades rurales de Puerto Vallarta ofrecen un sencillo ambiente campirano

Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta
25 Marzo 2015

Entre las delegaciones de Las Juntas y Las Palmas, ambas pertenecientes a Puerto Vallarta, puede encontrar múltiples opciones para disfrutar de platillos preparados a base de mariscos, aves y carnes rojas.

En un ambiente campirano el visitante puede disfrutar de un recorrido por la Hacienda Doña Engracia, la fábrica del tequila que ofrece múltiples actividades como observar el proceso de fabricación de esta bebida emblemática de Jalisco, recorrer su jardín botánico, observar aves e incluso dar un paseo a caballo.

Sobre la carretera se encuentra el reconocido restaurante “El Coleguita” que tiene como lema “si quieres tener una vida sana y bonita, ven a comer mariscos el coleguita”, esta opción nació en 1990 y actualmente cuenta con tres sucursales, la original en la carretera a Las Palmas, Marina Vallarta y la Cruz de Huanacaxtle.

Otro restaurante con especialidad en mariscos el “Mauricios” que tiene como propósito satisfacer las necesidades de todos nuestros clientes, ofreciéndoles productos de excelente calidad, a través de servicio difernciado. La especialidad de la casa, Camarones Cuchi Cuchi preparados con elote, crema, queso y chile poblano asado, una delicia que no puedes dejar de probar.

Al llegar al poblado de La Desembocada justo antes de la Delegación de Las Palmas, usted puede visitar el restaurante de El Güero Palancas, una palapa instalada a un lado del Río que ofrece los mejores mariscos de la región, el ambiente es ideal para una comida con toda la familia o con amigos.

Ya en la Delegación de Las Palmas, las opciones se multiplican y es que el visitante puede degustar deliciosa comida casera, pequeños restaurantes y fondas adaptados en los espacios de las casas de este poblado, abrieron sus puertas para ofrecer todo tipo de comida, desde chilaquiles, huevos al gusto, frijoles refritos y guisados, todo acompañado por tortillas hechas a mano.

Una vez en  Las Palmas, no puede dejar de ir a comer con las Hermanas Contreras, familia que desde hace más de cuatro décadas, ha compartido sus secretos culinarios con la gente que incluso llega exprofeso para disfrutar de sus platillos, recetas que han pasado de generación en generación.