Nacho Cadena, más de 30 años trabajando por Vallarta
Nacho Cadena es turistero, hotelero, restaurantero, y chef por vocación. Hace 36 años llegó a Puerto Vallarta para realizar un desarrollo llamado los Tules en este destino turístico. Construyó el hotel Fiesta Americana, el Fiesta Americana Condesa (actualmente el hotel Friendly) y el restaurante la Leche.
Educado en un régimen estricto le enseñaron que las cosas fundamentales de vida son las cosas hechas con palabras de honor, el compromiso, es un valor interno muy fuerte que hace que te llegar a las demás virtudes.
Aunque no cambiaría lo que hace actualmente, le gusta mucho la parte periodística, escribir algo de poesía y narrativa, además de organizar eventos culturales en Puerto Vallarta.
Considera el ser amigable su característica más fuerte, y su idea de la felicidad es un concepto que nunca se alcanza totalmente, siempre hay más y en la búsqueda está encontrarla.
Cree que los seres humanos para administrar los bienes que poseen, “siempre debemos tener presentes que no estamos solos y debemos dedicar nuestros esfuerzos, nuestros recursos naturales, tiempo e inteligencia para ponerlos a disposición de la gente y comunidad en general”.
El estilo de vida vallartense lo define con varios detalles como el clima; con este mar y la montaña simplemente estamos rodeados de belleza naturales que no cuestan dinero, y que nos dan muchas satisfacciones, ser vallartense es vivir contento, en libertad, y en contacto con la naturaleza.
Entre los personajes de la historia de México que más admira es Benito Juárez, ya que ve en él a un individuo que realizó la independencia de México, no a través de guerras sino de leyes. “Qué maravilla transformar a un país sin derramar sangre”.
Está en contra de catalogar a la gente, hay que ser tolerantes, ya que considera que las faltas que cometen las personas generalmente son pequeñas. “Lo que si me gusta pensar, recomendar y disfrutar, es el espeto por la vida, la vida lo vale todo, es muy generosa; en lugar de que tolerar, mejor hay que fomentar que te gusta. Prefiero pensar en lo positivo que en lo negativo, para mi pensar en lo que tenemos y disfrutamos y olvidarnos de lo que carecemos, es una manera de llevarla bien con la vida y con los demás”.
Instinto con sabiduría, es difícil separarlos, el instinto es lo que llamamos sentido común, la sabiduría sin sentido común se vuelve una cosa muy cuadrada, difícil de manejar, poco sociable. En cambio el sentido común te lleva a resolver las cosas, mucho más fáciles, más rápida y más barata.
Nacho Cadena no ve la riqueza como la acumulación de bienes y mucho menos dinero en efectivo, “la riqueza es tener amigos, vivir en ambiente correcto, tener familia, ser apreciado y apreciar, saber recibir y saber dar. Eso es la riqueza”. El poder desvirtúa a los hombres, es muy difícil manejarlo, son pocos los hombres que guardan ecuanimidad teniendo poder.
Todos los amaneceres de Puerto Vallarta son los recuerdos más bonitos en todo este tiempo que tiene viviendo en Vallarta, “yo tengo recuerdos sobre muchos eventos, imagina todo lo que he vivido con el desarrollo de los tules con personajes muy importantes como Sophia Loren, el encuentro entre Richard Nixon y Díaz Ordaz, pero lo más bonito es el levantarme todas las mañanas y ver esta belleza que me rodea, y encontrarme con los vallartenses que son gente cálida, simpática y cooperadora. Es el recuerdo de todos los días”.
La Leche es su restaurante favorito, pero hay otro, un lugar de pescados, un buen amigo Marín, es un pequeño restaurante pero manejado con amor.
Cualquier lugar donde puedas ver la puesta de sol en Puerto Vallarta es el lugar ideal, se ve hermosísima de todos lados; sentado en el malecón mirando hacia el ocaso es una belleza ver cómo se va mezclando el cielo con el infinito mar y el destello de colores que va cambiando. Todos los atardeceres son diferentes.
Si se fuera de Vallarta para no regresar jamás, se llevaría sus recuerdos, “tomaría conmigo la gran riqueza de mis memorias, y trataría de llenarme las bolsas de lo que aquí abunda, las ganas de vivir, para llevar eso que se encuentran en Vallarta y repartirlo en todos lados, para que eso fructifique en el mundo en general”.


